Generalmente, muchas personas no le dan importancia a las palabras que profiere en un momento determinado. Utilizan adjetivos calificativos con mucha facilidad para referirse a otras personas.
En este contexto, se debe diferenciar las acciones de bendecir y maldecir. Bendecir significa hablar bien de alguien, elogiarlo y reconocer sus virtudes y cualidades, eso es bendecir a una persona.
Maldecir significa hablar mal de alguien, despreciarlo, reconocer sólo sus defectos y criticarlo, eso es maldecir a una persona.
Muchos se preguntarán ¿y eso qué importancia tiene?
Verdaderamente, tiene mucha mayor importancia de lo que puedan imaginar. Existen leyes mentales que nadie puede evadir, y cuando una persona critica a otra, es decir lo maldice, esa vibración llega a la mente universal y regresa hacia la persona que maldice y ella sufrirá las consecuencias de esta acción.




